Medori lanza a canasta, durante un partido con el Trelleborg Pirates. | Mika

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«Me apetecía salir este año al extranjero y vivir una nueva experiencia. Sé que dentro de poco no podré hacer estas cosas y quería aprovechar la oportunidad que me salió de venir a Suecia», explica Javi Medori al ser cuestionado por su salida del CB Sant Antoni.

No es la primera vivencia internacional que tiene el jugador ibicenco que ya estuvo en Austria. Precisamente, fue un compañero que conoció el país centroeuropeo el que le abrió la puerta para recalar en el Trelleborg Pirates de la Superettan (Segunda División sueca). Trelleborg es la ciudad más meridional de Suecia y posee el segundo puerto más importante del país. Está en la región de Escania –conocida por la marca de camiones–, cuya capital es Malmö.

Allí, Medori también ha encontrado trabajo de electricista, compaginando así la vida laboral con la deportiva. «He tenido años de jugar solo ha baloncesto, pero ya era hora de hacer las dos cosas», confiesa.

En lo deportivo, es un jugador importante dentro del equipo, jugando como ala-pívot. Su equipo está en posiciones de playoff tras ganar siete encuentros y perder otros tantos. «El objetivo del club es pasar la primera ronda y luego ya se verá», señala.
Pero más allá del baloncesto, para Medori está siendo una oportunidad de tener una vivencia más en su mochila: «Estoy aprovechando la experiencia. Estoy mejorando el inglés, haciendo turismo, conociendo otra cultura. La verdad que estoy disfrutando mucho».

Sant Antoni
Por otro lado, a la pregunta de si se planteó quedarse en la isla estas navidades como hizo la temporada pasada, reconoce que cuando regresó a Ibiza a ver a la familia y se acercó a sa Pedrera para animar a su antiguo equipo, le picó el gusanillo: «Me tentó la posibilidad de quedarme en la isla y jugar con ellos, pero me comprometí con el equipo sueco y con el trabajo y no quiero dejar las cosas a medias».

Una puerta que no cierra de cara a la próxima temporada: «Es muy probable que en verano vuelva a Ibiza para trabajar en la isla. Si ellos quieren pues seguramente hablaremos y veremos las opciones que tenemos. Yo ahora busco tener la opción de jugar al baloncesto a la vez que trabajo».

Por último, se mostró orgulloso de lo que está haciendo el equipo portmanyí: «Formé parte de ellos y ver el proyecto crecer es algo muy ilusionante para un aficionado ibicenco al baloncesto. Es precioso ver sa Pedrera con tanta gente. Hace muy poco no había nada de baloncesto en la isla y ahora tenemos un proyecto que puede ascender. Se están haciendo las cosas genial y la gente está vibrando con el basquet».