Inés Juste. | MIKI AVILA

Como vicepresidenta de la Confederación Española de Organizaciones Empresariales (CEOE), Inés Juste está en la primera línea del debate sobre qué rumbo tomar en la carrera por la regeneración empresarial y económica. Sobre la mesa, la cuestión de las subidas salariales, la falta de mano de obra o las recetas contra la espiral inflacionista. Es una de las invitadas al VI Foro de El Económico que se celebrará el próximo lunes.         

¿Qué papel debe jugar Balears en la recuperación económica?
—Tiene que ser un papel importantísimo. La industria turística es un valor clave para la recuperación de toda España y cada comunidad autónoma debe desarrollar sus puntos fuertes.

La pandemia pegó en las Islas más duro precisamente por el monocultivo turístico. ¿Urge diversificarse?
—Sí, yo siempre he abogado por la diversificación de sectores sostenibles a medio y largo plazo y    creo que una diversificación con un mayor peso del sector industrial crearía un empleo de mayor calidad a la vez que una mayor independencia para no estar ligado a factores externos como el tiempo o una pandemia como la que hemos vivido.

¿La subida salarial no forma parte de la receta para salir de la crisis?
—Ligar la subida salarial a la inflación generaría una espiral inflacionista que dañaría la economía. Ese fue el motivo por el que lamentablemente no se pudo llegar a un acuerdo con los sindicatos. La CEOE entiende sus peticiones pero el fin primordial de las negociaciones es preservar el valor de la empresa y el mantenimiento de empleo. Después de todo lo que han sufrido las empresas con la pandemia, no creemos que meternos ahora en subidas salariales ligadas a la inflación sea la mejor respuesta para salir de la crisis.

¿Va a ser una línea roja?
—Sí porque es un elemento que puede dañar de manera importante a nuestras empresas. Lo que se quiere es establecer las reglas más lógicas para proteger a las empresas y, que se entienda, también a los trabajadores.

¿Detectan en otras regiones los problemas para encontrar mano de obra que hay en Baleares?
—No dispongo de los datos pero es verdad que falta gente: en hostelería, en industria y tecnología... Falta talento sobre todo en nuevas tecnologías en comparación con la media europea.

Y eso mientras tanta gente sigue en el paro. ¿Qué lectura hace?
—Hay que hacer una reflexión sobre cómo es posible que siga habiendo una tasa de desempleo elevada y que en algunos sectores siga faltando gente.Hay que ver si se trata de una falta de formación adecuada, si es que lo que están demandando las empresas no se corresponde con la formación que se está dando a los estudiantes... Hay una serie de cosas que como país hay que replantearse.

¿Es síntoma entonces de que falla la oferta formativa?
—Se ha hecho una reforma de la Ley de Formación Profesional y creo que tenemos que avanzar más en formar bien a las personas para que pueda ser contratada y también en formación de las empresas.   

Construcción, hostelería... ¿Los inmigrantes se están quedando con los trabajos que los locales no quieren?
—Quizás es una oferta que no se puede cubrir por la gente local o puede que sea porque hay un exceso de oferta que necesita ser cubierta por gente de aquí y de fuera también.

¿En qué han cambiado estos dos años de pandemia a las empresas de este país?
—Las empresas se han dado cuenta de que las personas son lo primero y que hay que cuidarlas como se ha hecho durante la pandemia: cuidar la parte formativa, la sanitaria, la mental... Las áreas de Recursos Humanos tienen ahora un papel mucho más estratégico.