Armengol valoró que Baleares presenta un crecimiento sólido. | M. À. Cañellas

La presidenta del Govern, Francina Armengol, clausuró el acto poniendo en valor «la unidad» a la hora de tomar decisiones de carácter económico. Sin embargo, sus primeras palabras fueron de condena a la guerra de Ucrania. «Lo peor han sido las muertes. Lo mejor, la solidaridad que ha demostrado toda la sociedad y la acogida a los refugiados», subrayó en su discurso. Asimismo, Armengol reflexionó acerca del papel que ha tenido el Govern para mitigar las consecuencias negativas primero de la pandemia y después del conflicto armado, e iniciar el camino de la recuperación económica.

«Trabajamos para reducir las consecuencias económicas. Hay riesgos. Tenemos una situación de guerra en Europa. La parte positiva es que en el año 2020 el PIB cayó un 21 % y este año lideramos la recuperación. Quiero que estemos orgullosos de cómo hemos salido de la crisis. Puede parecer un milagro, pero no lo es, es gracias al trabajo conjunto de todos. Gracias al escudo social, a los ERTE, a las ayudas directas, a las ayudas a los fijos discontinuos, a los fondos europeos... Hemos demostrado que de las crisis se puede salir creando empleo de calidad, no empleo precario como había sucedido hasta ahora. El crecimiento es sólido si somos capaces de construir cohesión económica...», puso de manifiesto.

La presidenta del Govern se refirió también a la necesidad de impulsar las transiciones económicas, en alusión a los cambios que afronta Balears en materia de energía y sostenibilidad. «Hay transiciones que debemos acelerar. No lo podemos discutir más. Las Islas debemos ser referente y un ejemplo en hacer bien las cosas. Y lo seguiremos haciendo bien porque lo haremos juntos», finalizó.