El apuñalamiento mortal se produjo en la calle Extremadura del municipio de Ibiza. | Paco S. Pérez

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Agentes de la UDEV de la Policía Nacional investigan las circunstancias y el móvil del acuchillamiento mortal ocurrido la madrugada del martes en Ibiza, una agresión por la que horas después fueron detenidos dos hombres de nacionalidad uruguaya.

Según señalaron ayer fuentes cercanas al caso, la agresión mortal se produjo instantes después de que la víctima, un hombre de 37 años y nacionalidad rumana, impidiese la entrada a un local de los ahora investigados por un delito de homicidio.

Tras la negativa para entrar al negocio de comestibles, víctima y agresores se enzarzaron en una discusión que derivó en una pelea. En un lance de la disputa, el hombre recibió una cuchillada en el abdomen que resultó mortal.

Cuchillada mortal
Tras alertar de lo sucedido, la víctima fue hallada malherida en plena vía pública por agentes de la Policía Local junto a otros dos hombres. Minutos después, el herido fue evacuado de urgencia por una ambulancia del 061, pero las lesiones eran irreversibles y falleció poco después en el hospital de Can Misses.

Tras realizar varias averiguaciones, la Policía Nacional arrestó a los dos sospechosos. Según las versiones aportadas, la víctima estaba en el interior de un local cerrado al público junto a otras personas y los dos individuos intentaron entrar.

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Los dos sospechosos permanecían ayer en dependencias policiales y hoy está prevista su puesta a disposición judicial para responder por un delito de homicidio.

Piden ayuda para repatriar el cuerpo

La pareja de la víctima ha lamentado que todavía les faltan más de 4.000 euros para poder repatriar el cuerpo del joven y ha pedido ayuda para conseguir esta cantidad.

En declaraciones a Europa Press, esta mujer ha explicado que todavía no pueden sufragar todos los gastos de repatriación, unos 7.000 en total.

Ella y el fallecido eran pareja desde hace cuatro años. Sobre la víctima, ha declarado que era una "persona tranquila y trabajadora y nunca tenía problemas con nadie". "Todavía no lo puedo creer", ha añadido.

Este ciudadano rumano trabajaba en la obra en Ibiza desde hacía varias semanas.