Mercedes Garrido, consellera de Presidencia del Govern Balear.

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Las instituciones comienzan a acelerar en la lucha contra la violencia de género. A nivel nacional, se han producido importantes cambios, como la posibilidad de que la Justicia ordene la suspensión del contacto entre el agresor y los menores hijos de la víctima. Una solución que empiezan a aplicar también comunidades autónomas con competencias para ello. En Baleares, la última decisión sobre este colectivo ha sido permitir que puedan acceder a las ayudas autonómicas sin necesidad de haber presentado denuncia contra el maltratador. Algo que ya puso en marcha hace algún tiempo el Consell d’Eivissa con respecto a las ayudas que ofrece esta administración y ahora se amplía a las que se otorgan desde la Comunidad Autónoma.

La consellera de Asuntos Sociales, Carolina Escandell, explicó, en declaraciones a Periódico de Ibiza y Formentera, que las mujeres víctimas de este tipo de violencia en la isla pueden acceder a servicios como la atención psicológica o, en casos más extremos, la acogida en viviendas especialmente preparadas para ellas. «Son mujeres que no denuncian por cuestiones diversas, como el tener hijos menores o depender económicamente del maltratador», señaló Escandell, «pero son casos que llegan a la Oficina de la Dona y que necesitan ayuda, así que se les da después de que los técnicos hayan confirmado que, efectivamente, están viviendo una situación de maltrato».

Escandell dejó muy claro que la Administración «no puede esperar» a que estas mujeres denuncien para empezar a ayudarlas. De ahí que definiera como «sensata» la medida aprobada por el Govern balear para crear un registro de víctimas sin denuncia con el fin de que puedan acceder a otros recursos autonómicos. «Para nuestra Oficina de la Dona», añadió, «esto no supone una novedad porque es algo que hacemos desde hace tiempo, pero sí que implicará una mejora para las maltratadas porque podrán acceder a estas prestaciones o servicios».

Buscar fondos

Escandell también dejó claro que, aunque los recursos son finitos, en el caso de la lucha contra el maltrato en Ibiza «se sacan fondos de donde sea». Para estas víctimas, el dinero procede del destinado a «colectivos vulnerable», que son partidas económicas flexibles, que pueden ampliarse en función de las necesidades detectadas por los técnicos de la conselleria. Y es que, recordó Escandell, en estos casos «hay ayudas que se quedan muy cortas, sobre todo cuando la víctima tiene hijos menores». De ahí que insistiera en que el Consell «buscará fondos donde sea» para poder seguir apoyando a estas mujeres.

El reconocimiento oficial de estas víctimas como tales, según explicó el Govern la semana pasada, ha sido acordado con todos los consells insulares y ayuntamientos. «Se trata de un reconocimiento que permitirá que cualquier víctima de violencia de género, tanto si ha denunciado como si no, pueda tener la acreditación que le dará derecho a todos los recursos que la comunidad, los consells y los ayuntamientos tienen previstos para la violencia de género», informó la Conselleria de Presidencia, Función Pública e Igualdad, dirigida por Mercedes Garrido.

La acreditación facilitará a las víctimas acceder a recursos como los beneficios previstos en la Ley de Familias, el acceso a una vivienda pública o el programa SOIB Dona. Garrido definió este acuerdo como «un paso adelante histórico» para Baleares que permitirá facilitar «una salida a las víctimas», eliminando «barreras burocráticas» para «salir del infierno sin necesidad de que tengan que poner una denuncia».

«Esperanza para las mujeres»

Garrido recordó que la Administración pública es una «esperanza» para las mujeres que «padecen violencia machista y sexual». «Nos corresponde», subrayó la consellera autonómica de Igualdad, «profundizar en la coeducación y la formación para que las nuevas generaciones estén formadas en igualdad». Y abundó: «Somos su esperanza porque, cada institución desde sus competencias, es la puerta de entrada al sistema para que puedan denunciar, ser atendidas y encontrar una salida a su situación y somos la esperanza porque tenemos la capacidad de ayudar a las mujeres víctimas a reconstruir su proyecto de vida en igualdad y sin miedo. Hemos de estar a la altura».

Desde el Consell d’Eivissa, Carolina Escandell señaló, finalmente, que el objetivo de esta medida «no es forzar a las víctimas a denunciar» porque tomar esta decisión es «un proceso que requiere de un tránsito psicológico y de ayuda terapéutica». «Cuando denuncias», explicó Escandell, «los primeros momentos son un calvario pero, a la larga, es algo que has de hacer para mejorar. Y nosotros lo que intentamos es activar el mecanismo para que las víctimas denuncien. Pero no las empujamos. Nos limitamos a informarles y las animamos a que lo hagan».