Colas de hasta dos horas ayer en Son Espases para obtener el pasaporte COVID. | Jaume Morey

10

La campaña de vacunación contra la COVID-19 entrará en una nueva fase la próxima semana, cuando comenzará a inyectarse la primera dosis a los niños de entre 5 y 11 años a partir de día 15 de diciembre. Así lo aprobó el martes la Comisión de Salut Pública, integrada por todas las comunidades y el Ministerio de Sanidad.

El IB-Salut ya trabaja en la estrategia a seguir para vacunar a este colectivo en Baleares, formado por unas 83.000 personas. La presidenta del Govern, Francina Armengol, indicó ayer que la idea es inocular primero a los de 11 años e ir descendiendo según la edad. Por el momento, no se ha desvelado si se habilitarán puntos de vacunación masiva o se utilizarán los centros educativos.

La coordinadora de la campaña de vacunación en Baleares, Eugenia Carandell, ya anunció la semana pasada que las Islas recibirán un primer envío de 36.000 dosis de Pfizer para inocular a los menores de 12 años la próxima semana. Recibirán dos dosis, con una diferencia de ocho semanas entre ambos pinchazos.

La escalada sigue

La vacunación de los más pequeños llega en medio de la sexta ola, que ha afectado más a este colectivo, aunque la sintomatología es leve. La incidencia acumulada a 14 días entre los menores de 16 años se sitúa en 414 casos por cada 100.000 habitantes, por encima de la media de Baleares, que ya está en 339,5 casos. Y es que la escalada de contagios sigue. Ayer se notificaron 288 positivos y Atención Primaria ya sigue a más de 5.000 pacientes con coronavirus, casi mil más que el pasado viernes.

La situación en los hospitales aún se mantiene estable, pese a que los ingresos aumentan. Ayer había 32 personas en las UCI, tres más que el viernes, aunque aún se mantienen en riesgo bajo con una ocupación del 9,3 %. El incremento de personas en planta en los últimos cuatro días ha sido superior. Ayer había 110 pacientes ingresados frente a los 89 del viernes. Además, se notificaron cuatro fallecidos.

Por otra parte, la obligación de presentar el pasaporte COVID en restaurantes con aforo de más de 50 personas en el interior, así como en cualquier local de ocio nocturno, ha impulsado tanto la vacunación como la petición de certificados.