El miembro de l’AAE Marco Antonio Yuste obtuvo en julio de 2018 una fotografía de la evolución del fenómeno, desde sus inicios y hasta el final. Se trata de una panorámica que abraza la ciudad de Ibiza en base a la composición de fotos individuales. | Marco Antonio Yuste

1

Un nuevo fenómeno astronómico nos deleitará este mismo fin de semana. Aunque las vistas privilegiadas las tendrán en la mitad este de los Estados Unidos y toda Sudamérica tendrán la oportunidad de ver todas las etapas del eclipse lunar, desde Ibiza se podrá apreciar igualmente ya que los eclipses de luna tienen la ventaja de poder verse desde cualquier punto de la tierra.

Un eclipse lunar ocurre cuando el Sol, la Tierra y la Luna se alinean de modo que la Luna pasa a la sombra de la Tierra. En un eclipse lunar total, toda la Luna cae dentro de la parte más oscura de la sombra de la Tierra, llamada umbra. Cuando la Luna está dentro de la umbra, se volverá de un tono rojizo. Los eclipses lunares a veces se denominan 'luna de sangre' debido a este fenómeno.

Según señala EUropa Press, a totalidad del eclipse lunar se producirá entre las 03.29 y las 04.53 UTC, y su finalización está prevista a las 05.55 de la madrugada del 16 de mayo, según los cálculos de la NASA, que retransmitirá el evento en la siguiente dirección: https://moon.nasa.gov/news/173/livestream-the-eclipse/

El mismo fenómeno que hace que nuestro cielo sea azul y nuestros atardeceres rojos hace que la Luna se vuelva roja durante un eclipse lunar. Se llama dispersión de Rayleigh. La luz viaja en ondas y los diferentes colores de luz tienen diferentes propiedades físicas. La luz azul tiene una longitud de onda más corta y las partículas de la atmósfera terrestre la dispersan más fácilmente que la luz roja, que tiene una longitud de onda más larga.

La luz roja, por otro lado, viaja más directamente a través de la atmósfera. Cuando el Sol está arriba, vemos luz azul en todo el cielo. Pero cuando el Sol se está poniendo, la luz del sol debe atravesar más atmósfera y viajar más lejos antes de llegar a nuestros ojos. La luz azul del Sol se dispersa y la atraviesan luces rojas, naranjas y amarillas de mayor longitud de onda.

Durante un eclipse lunar, la Luna se vuelve roja porque la única luz solar que llega a la Luna pasa a través de la atmósfera de la Tierra. Cuanto más polvo o nubes haya en la atmósfera de la Tierra durante el eclipse, más roja aparecerá la Luna. Es como si todos los amaneceres y atardeceres del mundo se proyectaran en la Luna.

Es recomendable seguir el eclipse desde espacios abiertos como playas, montañas o campo. Busque los prismáticos para no perderse ningún detalle porque habrá que esperar hasta el próximo mes de noviembre para ver otro espectáculo similar.